Alta en el cielo un águila guerrera, audaz se eleva, en vuelo triunfal. Por Luz García Hamilton
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300.000 personas según informaron fuentes policiales presentes en el acto de Rosario, colmaron las inmediaciones del monumento a la bandera para dar su apoyo al campo argentino y defender la producción del país. La multitud respetuosa y civilizada, conmovida hasta las entrañas cuando vio ese imponente marco en el que tan sólo se identificaban los colores celeste y blanco se sintió orgullosa de ser argentina y pacíficamente decidió decir basta a los atropellos y caprichos con los que se pretende gobernar al país. Ese fervor patrio y la reacción de tantos miles de personas que llegaron desde toda la Argentina, hicieron trastabillar al gobierno kirchnerista que desencajado de rabia e impotencia arribó a Salta y no supo que decir ni de que manera disimular los chisporroteos y rabietas que puertas adentro sacuden al matrimonio presidencial y a su entorno. 500 tucumanos en el acto.
Me costó entender tras casi 13 horas de viaje en ómnibus con productores agropecuarios, familias, trabajadores y amigos el silencio del micro y las miradas en el infinito de sus tripulantes. Tres ómnibus habían salido en caravana desde el Parque 9 de julio en Tucumán colmados de gente y llenos de expectativas y sin embargo poco y nada sonreían si bien la amabilidad reinaba entre todos los viajeros.
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<br>Días antes los productores agropecuarios tucumanos decidieron de común acuerdo alquilar tres ómnibus para viajar juntos, abaratar costos y facilitar a todos aquellos que no podían quedarse a dormir en Rosario por diferentes motivos la posibilidad de asistir a un acto tan importante. Así fue como gente de la Sociedad Rural, de la Federación Agraria, productores auto convocados, familiares y ciudadanos que querían acompañar pudieron hacerlo y colmaron estos tres colectivos que llevaron a 60 pasajeros cada uno. A todos los unía la misma razón, pero no era un viaje de placer el que emprendían, aún siendo conocidos ó amigos sino que los embargaba la angustia y una enorme preocupación.
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<br>Los tucumanos que organizaron el viaje no dejaron detalle librado al azahar. Quienes habían partido antes en auto esperarían en la entrada al Parque para ingresar todos unidos a la Plaza del Monumento a la Bandera. El viaje fue largo y silencioso y sólo cuando ya estábamos llegando a Rosario se rezó la Oración por la Patria. Conmovedor.
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<br>Los ómnibus que trasladaban a los tucumanos debieron estacionar a 1.5 km de donde sería el acto porque las calles estaban atascadas y era imposible avanzar. Cada tucumano estaba identificado con un gorro celeste y blanco que decía “Tucumán” y una bandera argentina. A la columna formada por los recién llegados se sumaron dirigentes y productores que habían viajado antes y así fue como aproximadamente 500 personas con grandes carteles que sólo decían “Tucumán” fueron ingresando al Monumento de la Bandera mientras rosarinos, porteños, cordobeses, entrerrianos y pampeños aplaudían y saludaban efusivamente.
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<br><b>Borom bom bom, borom bom bom, José Alperovich, qué papelón…</B>
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<br>La “visita” que productores agropecuarios realizaron al Gobernador Alperovich el día antes de viajar a Rosario, había caldeado más los ánimos.
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<br>El viernes a medio día productores agropecuarios de las tres entidades tucumanas y auto convocados, se habían reunido en asamblea. Al terminar la reunión y bastante molestos, decidieron marchar a plaza Independencia y pedir por 3º vez en los últimos días audiencia con el Gobernador. En sus camionetas dieron vueltas a la plaza y fue en vano ver al Gobernador. Pero alguien les avisó que estaba en su casa y sorpresivamente decidieron ir a buscarlo, el diálogo era urgente y no se podía esperar. Pero de la misma forma que algún infidente dijo que Alperovich estaba en su casa del Parque Guillermina, otra voz alertó que los productores iban hacia allá y un poderoso operativo policial encabezado por el propio jefe de policía de la provincia Comisario Hugo Sánchez se había montado en los alrededores despertando la furia de los vecinos de ese tranquilo barrio residencial conocido como “Beverly Hills”.
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<br>Dicen que fue el propio Sánchez quien les avisó que Alperovich recibiría únicamente a 5 personas así que se designaron a los representantes que raudamente ingresaron a la casa. Para sorpresa de ellos José Alperovich los recibió en el comedor de su casa ataviado con “short y zapatillas” porque estaba por salir a andar en bicicleta para cumplir con la rutina diaria prescripta por su médico personal. También su custodia estaba vestida así para acompañarlo en su recorrida por Yerba Buena, la ciudad jardín.
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<br>Se supo que la reunión fue por momentos áspera y acalorada y que se dejaron formalismos de lado. Al principio se habrían dirigido a él como “Gobernador” pero luego de los improperios que aseguran dijo el Gobernador, terminaron todos levantando el tono de voz y diciendo lo que tenían que decir sin pelos en la lengua.
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<br>Ante un reclamo de los productores por declaraciones agraviantes que el Gobernador hizo hacia los agricultores, Alperovich habría respondido “que a ésos discursos los escribe la Nación y que ellos obedecen porque eso es parte del juego de la política”</i> por no animarse a decir que es parte de la obsecuencia de quienes no se animan a poner delante los intereses del pueblo y temen represalias como por ejemplo que no les envíen fondos ó que como en el caso de Tucumán decidan no hacer la Cumbre de presidentes con la que sueña el Gobernador.
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<br>Al salir de la casa de Alperovich <b>los productores declararon a la prensa que se iban conformes por haber hablado con el Gobernador pero desilusionados porque éste les manifestó que</b> <i>“no pierdan el tiempo porque él apoyaba incondicionalmente a Cristina”</i>. Sin embargo en el transcurso del fin de semana alguno de ellos habría confiado en una rueda de café que Alperovich los trató pésimo, que les dijo que defendía a Cristina <i>“porque eso era la política”</i> pero que les habría manifestado también que <i>“por lo bajo entendía sus planteos y los compartía porque él es hombre de campo pero que las cosas se manejan así.”</i>
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<br>La verdad que si todo esto fuera cierto (y aclaramos que la fuente es MUY confiable y que lo corroboramos con otra persona más) es lamentable que el Gobernador reciba con malas palabras a productores agropecuarios y que encima tenga la desfachatez de decir que “<i>por lo bajo los entiende pero que cuando salgan le peguen ante los periodistas</i> a sabiendas de que ésas críticas lo pondrán más cerca de la Presidente a quien a toda costa busca conquistar como que ayer una vez más viajó obedientemente a compartir el palco oficial en el momento más caliente del país pese a que en las fotos no se lo ve demasiado sonriente. ¿Será que en su fuero interno habría querido estar mezclado entre la multitud de Rosario?. Si así fuera entonces “que Dios y la Patria se lo demanden” por no actuar en consecuencia a lo que siente la gente que lo reeligió Gobernador.
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<br><b>Un acto impecable</b>
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<br>Impecable la organización del acto y la puntualidad con la que empezó. A las 13.05, apenas 5 minutos más tarde de lo estipulado, se cantó el Himno Nacional mientras por miles de mejillas rodaba alguna lágrima y el respeto se hacía cada vez más notorio en semejante multitud unida por el espanto pero también por el amor a la Patria.
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<br>Pampa Cruz, el payador habitual de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), gremio del líder de las 62 Organizaciones Peronistas dijo instantes antes de que empiece el acto oficial <b>Si en el campo se pelean nos devoran los de afuera</b> como un mensaje de que no pierdan la unidad ni se dejen dividir mientras que Gerónimo Venegas, le dedicó algunos de sus versos, espontáneos como críticos, a la presidenta Kirchner.
<br>Un sacerdote hizo rezar la Oración por la Patria y pidió para que haya diálogo, unión y paz en búsqueda del bien común. La gente aplaudió con ganas.
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<br>Luego y al grito de “Alfredo, Alfredo!!!” comenzó a hablar el dirigente Alfredo De Angelli, sin duda quien más aplausos y vítores cosechó a lo largo de las dos horas que duró el acto. Secándose una lágrima dijo “No le va a ser fácil expresar todo lo que siente a éste gringo de las chacras, Siento que me “han sacao muy rápido del horno” manifestó emocionado para decirle a la Presidenta que ella podría haber presidido ese acto pero que eligió no estar”. De Angelli les pidió a los jóvenes que se jueguen y que no dejen de participar. Fue muy duro en su discurso y alertó al gobierno que si no habían soluciones mañana (por hoy), el martes volverían a estar en asamblea permanente. De corazón Presidenta le pido que no mienta más” vociferó en medio de los cánticos “es para Cristina que lo mira por TV”.
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<br>A continuación hablaron los dirigentes, Fernando Gioino (Coninagro) en primer lugar, Luciano Miguens (SRA) en segundo término, Mario Llambías (CRA) a continuación y Eduardo Buzzi ó “el amigazo Buzzi) para finalizar el acto. Cada uno en su estilo y dejando ver su alma, pero todos en una misma sintonía, defendieron la producción, exigieron soluciones, criticaron la política agropecuaria, lamentaron que la Presidenta no los escuche y no gobierne para todos y coincidieron en que no son golpistas sino que defienden la democracia. Todos se emocionaron y conmovieron con la multitud, todos se asombraron con el éxito de la convocatoria y todos, dirigentes y público, quedaron convencidos de que los argentinos despertamos y que pacíficamente defenderemos nuestros derechos.
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<br><b>Con sol tibio, banderas y gente apostada a lo largo y a lo ancho del Monumento a la bandera Rosario abrazó una multitud</b>
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<br><i>Es la bandera de la patria mia,</i>
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<br><i>del sol nacida, que me ha dado Dios</i>
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<br>Majestuosa flameaba allá en lo alto la bandera Argentina bajo un cielo azul intenso que acompañó a los presentes brindando calidez en todo momento.
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<br>Esa calidez que faltaba entre la multitud y que también me costó comprender cuando pensaba que la mayoría de los presentes había viajado cientos de kilómetros para estar presentes y acompañar al campo, reclamando políticas justas y respeto por la producción. Sin embargo no había fervor popular sino mesura.
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<br>Pero claro, esto no era un festejo. Generalmente a los argentinos nos convoca el resultado de un partido de fútbol, el campeonato mundial de rugby, el triunfo de un candidato a presidente de la Nación ó algún espectáculo popular. Entonces hay rienda suelta a la alegría, fuegos artificiales y bombas de estruendos. Cánticos de todo tipo y hasta papel picado. <b>Esta vez era distinto.</b> La gente estaba embargada de emoción porque el estar allí reunidos sin distinción de clases ni ideologías, todos unidos por una misma y enorme preocupación fue algo fuerte y especial. Ver abrazarse a Castells con la gente de Recrear y estrecharles la mano a los productores del agro deseándoles suerte conmovía. Observar familias enteras con abuelos, padres e hijos chiquitos con bombachas de gaucho, trabajadores con sus patrones todos con banderas celestes y blancas, <b>gente de campo de ésa que tiene las manos sucias de tierra pero el alma cristalina da orgullo</b> y hace que uno instintivamente se sienta cerca de ellos.
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<br>Luego entendí que la falta ésa de calor era producto de la preocupación de esta gente que lleva más de 70 días y noches de angustia y zozobra sin saber que pasará con sus cosechas, con sus trabajos de años y con toda la gente que directa ó indirectamente depende de ellos. Dolor de pensar que a diferencia de otros 25 de Mayo, muy lejos están de sembrar el trigo este año. Entonces la gente del campo salió a hacerse sentir y dejó en claro que con el apoyo de miles de ciudadanos no permitirán que les metan las manos en los bolsillos ni que les arrebaten sus ganancias producto de tanto esfuerzo con las cuales además, siguen generando trabajo. Por eso el ánimo no era de fiesta sino todo lo contrario y a la vez con una inmensa carga de responsabilidad los dirigentes y organizadores reclamaban serenidad, calma, capacidad para no desbordar ni alterar la paz social que les interesaba por sobre todas las cosas.
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<br>Una lección de todos ellos este encuentro que demostró que la unión hace la fuerza y que los argentinos cuando se lo proponen son capaces de mover montañas y de expresarse en un maravilloso marco de respeto, pacíficamente y usando como únicos colores los de la Patria, unidos no solo por el espanto sino por el orgullo de sentirse argentino.
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<br>Por eso agradezco a todos los que hicieron posible este acto. A los organizadores que lo hicieron de manera brillante, a los rosarinos que abrieron las puertas para recibirnos, a los agricultores que dieron lección de hidalguía diciendo presentes con la frente alta y pacíficamente, pero con convicción por lo que defendían. A los ciudadanos que sin tener nada que ver con el campo se solidarizaron con ellos y a los productores tucumanos que quisieron estar acompañados de su gente.
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<br>El Gobierno nacional trastabilló….ó peor que eso, quedó al borde del abismo. Pero no es ésa la intención de nadie sino todo lo contrario. Sólo se les pide que razonen y no hagan de esto una guerra estéril de la que serían las primeras víctimas.
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<br>Acá no se trata de vencedores ni vencidos y nadie es menos hombre ni menos mujer (ya que a la Presidenta la atormenta el género) por saber reconocer un error ni por buscar urgente la pacificación de todos. Los argentinos nos cansamos de la prepotencia, de la injusticia, de los discursos hipócritas, del atropello. Urge pacificar al país y es el Estado quien tiene esa enorme responsabilidad. Que Dios los ilumine señores presidentes y que sea capaz de mirar allá en lo alto flamear a la bandera argentina para darse cuenta que
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<br><i>Alta en el cielo un águila guerrera, </i>
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<br><i>audaz se eleva, en vuelo triunfal…</i>
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<br>y que es
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<br><i>Es la bandera de la patria mia,</i>
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<br><i>del sol nacida, que me ha dado Dios </i>
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<br>Señora Presidenta por favor razone. Esta noche rece la oración de la Patria y mañana no escuche a sus asesores sino a la voz de su conciencia. Este país está pendiente de su convocatoria a la paz para lo cuál tiene indefectiblemente que dar un paso al costado y dejar sin efecto un decreto absurdo y caprichoso que la enaltecerá.
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<br><b>Luz García Hamilton</b>
<br>Periodista, Licenciada en Comunicación Social.
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