18 marzo 2009

La guerra contra el campo como bandera. Por Joaquín Morales Solá

Publicado en Agro, General, Opinión |
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  • Periodismo de Verdad: 18 de marzo de 2009

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    Néstor Kirchner ha decidido hacer campaña flameando la bandera de su combate contra el campo. Quizá se trata de una de las decisiones más irresponsables de los últimos seis años de administración kirchnerista, porque somete a una persecución implacable al sector más dinámico de la economía argentina en medio de una monumental crisis.

    Resulta que no eran ciertas las versiones que hablaban de cierta moderación del ex presidente para tranquilizar el ya difícil escenario electoral que deberá atravesar. En rigor, demostró que no sabe hacer otra cosa que doblar siempre la apuesta.

    El matrimonio presidencial nunca perdió la convicción de que su derrota del año pasado, cuando el Senado rechazó la resolución 125 sobre las retenciones a la soja y el girasol, fue una decisión elitista que correspondió sólo a la dirigencia política y económica del país. Según esa mirada, largamente explayada por el propio Kirchner en sus interminables mesas de café con sus conmilitones, la base de la pirámide social, la más pobre y peronista, de acuerdo con esa descripción, estaba mayoritariamente con el Gobierno y no con los productores rurales. Ninguna prueba respalda esa afirmación, pero el ex presidente nunca necesitó pruebas para hacer afirmaciones o para fijar estrategias.

    La de ayer fue la reunión más inflexible, tensa e inútil que hubo en la nueva ronda de diálogo entre el Gobierno y los productores rurales. Ninguna modificación de las retenciones de los granos, ni siquiera la promesa de un lento análisis de la cuestión.

    Los funcionarios mandaron a los dirigentes rurales al Congreso. “Es el camino que ustedes eligieron”, los despacharon. Ninguna compensación a los productores afectados por la feroz sequía. “No hay plata”, ningunearon. Ningún cambio a las decisiones restrictivas de las exportaciones de carne, imaginadas por Guillermo Moreno para arruinar la producción de carnes argentinas.

    Nada sustancial fue concedido y ninguna esperanza fue encendida entre los pasmados líderes rurales.

    “Nosotros no nos levantamos de la mesa, pero ellos se están levantando de a poco”, concluyó uno de los cuatro máximos dirigentes agropecuarios luego del encuentro de ayer. Nadie, entre los protagonistas políticos y económicos argentinos, se explicaba en la víspera la excesiva aprobación de la ministra Débora Giorgi, una persona que tuvo prestigio en medios privados y que militó en el radicalismo, con una estrategia de ruptura que pone al país, otra vez, a un paso del abismo.

    No habrá reunión entre el Gobierno y los dirigentes rurales el próximo martes, porque ese día será feriado. El martes fue el día que se fijó para las últimas reuniones. Pero ¿acaso no serán hábiles el lunes y el miércoles? ¿No vale la pena continuar con esas conversaciones, aunque hasta ahora hayan sido cada vez más inconducentes? Sólo hubo pretextos. Es necesario tiempo, dijeron los funcionarios, para resolver cuestiones técnicas sobre asuntos menores del reclamo rural.

    Los dirigentes de las cuatro organizaciones agropecuarias se fueron ayer con la vaga sensación de que tal vez no haya otra reunión, con la percepción de que el Gobierno había roto sin romper. Paralelamente, desde el interior les comenzaban a llegar noticias de que los productores rasos habían salido a las rutas antes de que los convocaran. La situación se tornaba potencialmente explosiva.

    Los líderes rurales no quieren ser ellos quienes tomen la decisión de romper el diálogo. Pero constataron que la dureza y la intransigencia son las únicas cosas que progresan en el oficialismo.

    “Nos están empujando para echarnos del diálogo, pero haremos todo lo posible para que sean ellos quienes se vayan primero”, señaló uno de los dirigentes rurales.

    El problema que tienen consiste en que no saben si podrán cumplir con esa promesa o si, antes, las propias bases rurales no habrán tomado una decisión por su propia cuenta. ¿Volverán a sus casas, a sus chacras o a sus campos una vez que haya concluido la reunión de mañana de la Cámara de Diputados? Es difícil, sobre todo porque ningún líder rural tiene esperanza sobre la reunión parlamentaria.

    Metido de bruces el Congreso en la disputa electoral anticipada, es improbable que la Cámara logre el quórum necesario para debatir una considerable reducción en las retenciones de los cereales. La propuesta lleva, además, la firma de los legisladores opositores. El ruralismo irá al Congreso o acampará al costado de las rutas durante la jornada de mañana. “Luego, vendrá el conflicto tal como se vivió el año pasado”, presagió una fuente agropecuaria, escéptica sobre la posibilidad de que el problema del campo pueda debatirse en el Congreso.

    ¿Qué significará el conflicto tal como se vivió el año pasado? Dejemos la explicación en boca de un dirigente: “Significará paro de comercialización, asambleas en todo el país, presencia en la rutas y piquetes de los autoconvocados”, dijo.

    Los cuatro líderes agropecuarios se han convertido en el ala moderada del ruralismo. Vienen escuchando reiterados mensajes de broncas e impotencias desde la Argentina profunda. Los productores comunes y corrientes aseguran contar también con la adhesión de empleados del comercio y la industria del interior, que comienzan a percibir que el conflicto se está llevando sus fuentes de trabajo. Irán a las rutas con esas compañías.

    Néstor Kirchner pedirá el voto de “los pobres” para enfrentar al “campo rico”, según ha deslizado el ex presidente entre incondicionales. La fractura social volverá a estar a la vuelta de la esquina. ¿No fue eso acaso lo que ya hizo durante el conflicto del año último con sus escandalosos discursos en tribunas demasiado frecuentes? Entonces no le fue bien.

    ¿Quiere ahora que las cosas vayan mejor? Si la curva ascendente del combate con el campo siguiera escalando, como es previsible, la votación en el Senado por el adelantamiento de las elecciones coincidirá con un momento muy crispado del conflicto. ¿Cómo reaccionará la Cámara alta, impregnada por batallas más persistentes que las propias elecciones? En tal caso, Kirchner no sólo está enarbolando una bandera electoral; quizá también esté tratando de que el combate político se defina antes del 28 de junio.

    Fuente: La Nación                                                             


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    Esta noticia fue publicada el Miércoles, marzo 18th, 2009 a las 16:14 bajo la sección Agro, General, Opinión. Puedes seguir cualquier respuesta a esta noticia mediante de RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o seguirla desde tu propio sitio.

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    1. 1 On noviembre 12th, 2009, Dr. Juan Carlos Schurig Terraf said:

      La otra cara de la moneda de la sequía

      La sequía de Córdoba no se debe a falta de lluvia, este es solo un factor y aunque parezca mentira, es el menos importante.

      Lo que los medios masivos de las corporaciones ocultan, es lo que trataré de develar.

      Hay tres factores destacados. En primer lugar a la explotación minera. Desde Salta a Santa Cruz empresas como la Barrick Gold , explotan sin control nuestro recurso minero. Durante toda la década del 90, Gioja siendo diputado, se dedico a crear leyes que hoy lo benefician aunque no al país. Solamente la mina Veladero consume 90 millones de litros de agua por día. Es agua pura, dulce, potable sin tratamiento, que se desperdicia para tratar y transportar minerales. El agua utilizada, queda contaminada con cianuro y mercurio entre otros venenos. La empresa está exenta de impuestos, no paga retensiones, tampoco el agua porque la toma de pozos y encima, el estado nacional debe pagarle por el solo hecho de estar. ¿Imaginan la cantidad de agua que usan desde Salta a Santa Cruz?, va un dato… Córdoba posee ríos subterráneos que se alimentan mayoritariamente de la cordillera catamarqueña, riojana y sanjuanina. Se extraen tantos millones de litros por día, que no llegan a Córdoba por los ríos subterráneos. La mayoría se han secado al igual que los ríos de superficie, alimentados por estos acuíferos. La tierra perdió a tal punto su humedad, que parece un terrón sin vida por este efecto de succión desmedida de agua. ¿Las leyes de Gioja protegen a las corporaciones de posibles demandas de los consumidores por este efecto sequía?. Las demandas deben presentarse ante el CIADI, organismo creado por las mismas corporaciones. Argumentaron que en el tercer mundo los poderes judiciales no son confiables. Hoy, vemos que no es confiable el CIADI que viola la autonomía jurídica de los pueblos y su derecho a litigar en defensa de la vida.

      Veamos ahora el segundo factor de importancia. Córdoba es la provincia de Argentina más deforestada, destruyeron el 94% de bosques y monte. Millones de hectáreas de estos bosques sencillamente desaparecieron al ritmo que se cultiva la soja. Estos grandes humedales cumplían la función de drenar al subsuelo millones de litros de agua en cada lluvia. Actuaban como grandes esponjas garantizando que las venas de la tierra estén llenas de su sangre, el agua. Al no existir estos humedales, el agua no es depurada y depositada en el acuífero subterráneo. A esto le agregamos que muchos de los grandes sojeros, extraen agua de perforaciones clandestinas que no son controladas por el estado, porque muchos funcionarios de primer nivel del gobierno de Córdoba son sojeros… sería como escupir para arriba. No solo destruyeron los humedales, sino que secaron la poca agua de corrientes o canales subterráneos.

      El otro factor es la falta de lluvia, que sin dudas se debe a las causas de los puntos uno y dos porque al no haber “filtración” de agua, los vientos aumentan su velocidad y evaporan la poca humedad de la superficie, resecando y quitándole vida a la tierra.

      Mi amigo periodista Oscar Dagostino en su mensaje de correo dice “Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último río, pescado el último pez, te darás cuenta de que el dinero no se come”. ¿Se pusieron a pensar en esto?.

      Sin embargo, nos quieren hacer creer que los culpables de la sequía y la falta de agua somos nosotros, los consumidores más pobres. Las empresas de gaseosas grandes, por cada botella de dos litros producida, gastan 400 de agua. ¿Por qué los medios no denuncian lo que aquí detallo? Porque son parte y solo se muestra una sola cara de la moneda la que nos culpa a nosotros. La otra queda oculta.

      La gente no es culpable. En tal caso, podemos hacernos de la culpa de no haber reclamado a las empresas concesionarias de agua la inversión necesaria, solo se dedicaron a levantar y levantar dinero de los contribuyentes y a pedir aumentos de tarifas ¿esto no es causa suficiente para accionar ante el CIADI?. Años atrás, cuando faltaba lluvia, los ríos de superficie alimentados del subsuelo cordillerano, tenían agua. La sobre explotación minera condeno a muerte los ríos. Las cordilleras son nuestros tanques de agua, si las destruimos, padeceremos la sed. ¿Puede esto ser tipificado como crimen de lesa humanidad?.

      ¿Y que podemos hacer ante este panorama presentado?, veamos…

      Conociendo las causas reales, podremos promover petitorios para salvaguardar la vida por sobre los intereses corporativos. Investigar si las leyes presentadas por políticos como Gioja cuando fue diputado, fueron manipuladas de ex profeso para su beneficio y en desmedro de la Nación y sus habitantes. Verificar si los acuerdos firmados por Menem ante el CIADI, no atentan contra la libertad jurídica argentina beneficiando el abuso corporativo. Corroborar si la prensa favoreció estos acuerdos silenciando la publicación de los mismos en desmedro del pueblo argentino. Comprobar si los medios de difusión de argentina, poseen conexiones o directivos relacionados con estas corporaciones.

      Contrastar las leyes, a efectos de verificar si las empresas están habilitadas a envenenar el agua o dañar el medio ambiente. Ninguna ley puede atentar contra el ser humano como hoy sucede.

      Estos petitorios deberán ser girados a los gobiernos municipales, provinciales, presidencia y cámaras de diputados y senadores.

      Es sabido que la próxima camada de diputados, fue financiada en su mayoría por estas corporaciones y por los medios, por lo que no sería extraño que las sigan favoreciendo a cambio de suntuosas ganancias.

      Es necesario actuar de inmediato. El único fin, deberá ser revertir este abuso y reestablecer el equilibrio natural antes que otras provincias padezcan la misma problemática.

      A los capitales golondrina no les interesan las naciones y su gente. Solo responden ante el estímulo del dinero sin importar si en el proceso de ganarlo, mueren cientos de miles o contaminan a otros tantos, como es el caso de las mineras y del mercado agroexportador con millones de toneladas de agrotóxicos vertidos a la tierra. La activa participación desde escuelas, centros vecinales, municipios, cooperadoras, comisiones de fomentos, centros de jubilados y todo organismo u organización desde donde te puedas expresar será fundamental para revertir este abuso.

      Ya no es la tierra quien nos necesita, es la vida. ¿Cuándo comenzamos?

      Un cordial saludo

      Alejandro Romero

      calentamientoglobal@ymail.com

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