24 marzo 2009

Un golpe contra nadie. Por Agustín Laje Arrigoni

Publicado en Información General, Opinión |
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  • Periodismo de Verdad: 24 de marzo de 2009

    agustin-laje 

    Curiosa celebración de un golpe de estado. 1976 – 24 Marzo – 2009

    1976: Los terroristas ejecutaban el caos

    2009: Los terroristas instalan el caos.

    Es la vieja oligarquía la Unión Democrática derrumbando un gobierno.

     

         El absurdo de pretender que la tragedia de los ’70 se inicia un 24 de marzo de 1976 no es otra cosa que la consecuencia de tantos años en ausencia de un revisionismo histórico serio y desideologizado.
         En rigor, la descontextualización de los hechos constituye el arma mejor aprovechada por el setentismo contemporáneo para deformar nuestra historia reciente. El objeto no es otro que omitir las causas y difundir tan sólo los efectos (una verdad a medias es mentir dos veces).
         Lo cierto es que antes del 24 de marzo de 1976, un conjunto de situaciones catastróficas (a la sazón, omitidas por los historietistas mediáticos) tenían lugar en la Argentina: las organizaciones terroristas que operaban desde la década del ’60 se encontraban en su momento de mayor auge; el país era gobernado por Isabel Perón, una mujer de escasa formación académica y nula experiencia política que, en medio del caos y la anarquía reinante, tomaba licencias alegando problemas de salud y se la vinculaba en polémicos casos de corrupción; y como si todo esto fuera poco, la economía se derrumbaba mientras sus ministros se sucedían a un ritmo nunca antes visto.
         En puridad, la República respiraba un verdadero vacío de poder que se reflejaba día a día en las expresiones de la desorientada clase política que, de a poco, iría abandonando el gobierno.
         ”La Argentina está viviendo una situación límite”, ponía de manifiesto el senador Cerro ya en septiembre de 1974. “Realmente, frente a tanta violencia, tanta sangre, confieso que me estoy quedando sin palabras”, admitía, a inicios de 1975, el senador Frúgoli.
         ”El país no puede transcurrir un minuto más en este desgobierno”, agregaba el diputado Ferreira. Téngase en cuenta que las expresiones analizadas tenían lugar cuando todavía faltaban muchos meses para marzo de 1976.
         Los diarios de la época también ponían de relieve esta extrema situación, incluyendo a la prensa extranjera que, sin disimular el asombro y la preocupación, describía a la perfección el clima de anarquía que vivía nuestro país.
         El “Sunday Telegraph” , de Londres, por ejemplo, en su edición de agosto de 1975, informaba: “Con una inflación que pasó la barrera del sonido y una orgía de asesinatos, la Argentina se encamina hacia el punto de desintegración”.
         En extrema síntesis, así llegamos a los días previos del 24 de marzo de 1976 cuando la situación, lejos de mejorar, empeoraba cada día. A pesar del caos que sacudía al país, la clase gobernante seguía sin brindar solución alguna y se pronunciaba en todo momento desconcertada.

    “¿Qué podemos hacer? Yo no tengo ninguna clase de respuesta”, se sinceraba una semana antes del golpe el diputado Molinari. El diario “La Opinión” , del 19 de marzo, daba cuenta del alevoso accionar del terrorismo subversivo, titulando en su tapa “Un muerto cada cinco horas y un atentado cada tres”, a la par que el izquierdista Américo Ghioldi pronunciaba frente a la prensa que “el gobierno, o mejor dicho el régimen, muestra signos de agotamiento. No pueden hacer nada ante el derrumbe monetario, la semiparálisis del aparato productivo y la inseguridad de vida”.
         Lo cierto es que el gobierno de Isabel iba cayendo solo, sin la necesidad de que ninguna fuerza lo derribara, y ya el 21 de marzo el diario “Clarín” informaba: “Los legisladores que asistieron al Parlamento se dedicaron a retirar sus pertenencias”.

    Otro matutino agregaba: “No quedan ni los pungas en la zona del Congreso”. Cuenta Juan B. Yofre, quien ha investigado a fondo estos sucesos, que “la gran mayoría de los legisladores vaciaron sus escritorios, carpetas y retiraron sus heladeras portátiles”.

    Es dable destacar la expresión utilizada por el secretario general de la CGT, Casildo Herreras, quien en medio de la anarquía se había exiliado a Montevideo en compañía de otros dirigentes. “Me borré”, dijo ante periodistas.

    Francisco Manrique, presidente del Partido Federal, cuando todavía ninguna fuerza militar había derrocado a Isabel, no sin razón sentenciaba: “Estamos asistiendo al sepelio de un gobierno muerto”.

    Los desaparecidos que desaparecieron de la memoria


         Como en los anteriores 24 de marzo, los discursos tocarán inevitablemente la siempre presente cuestión de los terroristas desaparecidos, aunque sólo limitándose a denunciar aquellos casos producidos luego del “golpe” cuando, en rigor de verdad, la técnica de la desaparición fue implementada años antes por el gobierno constitucional.

    En efecto, el mismísimo informe de la Conadep contabilizó más de 750 casos de desaparición de personas durante el peronismo, registrándolos en el famoso libro Nunca Más (más citado por la izquierda que efectivamente leído).

    Es dable, asimismo, destacar que los Montoneros, desde la revista Evita Montonera , ya en su número de marzo de 1975 denunciaban públicamente “un número indeterminado de secuestrados y desaparecidos”.

    En consecuencia a lo expuesto, cabe preguntarse: ¿por qué recordar sólo a los desaparecidos posteriores al 24 de marzo de 1976? ¿Deberíamos pensar que cuando un gobierno de signo constitucional comete tal aberración es legal y tolerable, mientras que cuando uno de facto la pone en práctica es ilegal y reprochable?

    Derechohumanistas de hoy, procesistas de ayer


         Por más que en el presente muchas figuras públicas intenten ocultar a través de la santificadora bandera de los derechos humanos su adhesión al Proceso en otrora, existe documentación que compromete a más de uno.
         Caso a destacar es el de quien fuera nada más ni nada menos que fiscal durante el famoso Juicio contra las Juntas Militares, el doctor Julio Strassera, siempre listo para llenarse la boca de derechos humanos frente a los medios de comunicación.
         En rigor, este inefable personaje, desde 1976 hasta 1982 se desempeñó como fiscal y juez. En ambas condiciones juró por los Objetivos Básicos del Proceso, los Estatutos y sus Actas. ¿Por qué, en su momento, obligado por la función que ejercía, el doctor Strassera no denunció las desapariciones de personas que en el presente tanto dice lamentar?
         El ex procesista, hoy emblema de la lucha por los derechos humanos y la democracia, Ernesto Sábato, también constituye un caso a citar. Si bien el reconocido escritor fue elegido presidente de la Conadep por el gobierno de Alfonsín y comenzó desde entonces a horrorizarse por las secuelas que dejó la guerra contra el terrorismo, años antes le expresaba a Videla que “el país necesitaba un baño de sangre para purificarse” y hasta se daba el lujo de compartir banquetes con el mismo presidente de facto.
         ”Le agradecí personalmente a Videla el golpe de Estado del 24 de marzo que salvó al país de la ignominia y le manifesté mi simpatía por haber enfrentado la responsabilidad de gobierno”, declaró ante la prensa a la salida de un almuerzo.
         Por su parte, la familia Timerman, hoy tan comprometida con los derechos humanos, hace treinta y tres años recibía con euforia al gobierno de Videla a través del diario “La Opinión” (de Jacobo Timerman), poniendo de manifiesto que “si los argentinos, como se advierte en todos los sectores –aún dentro del ex oficialismo–, agradecen al gobierno militar no menos cierto es que también le agradecen la sobriedad con que actúan”.
         En consecuencia a todo lo expuesto, es dable señalar que ocultar el contexto en el que sucedieron los acontecimientos del 24 de marzo de 1976 no es otra cosa que promover un revisionismo maniqueo e ideologizado; luchar por los desaparecidos posteriores a la instauración del gobierno de facto y olvidar a los anteriores no es sino una de las tantas pruebas de que la memoria y la justicia no son los objetivos reales del setentismo; silenciar que, en su momento, la población no armada apoyó aquella gestión (incluidos muchos de los hoy abanderados de los derechos humanos) es lo mismo que despojarnos a la fuerza de nuestras responsabilidades que, como sociedad, tuvimos en los sucesos que hoy recordamos.

         Agustín Laje Arrigoni , autor de esta nota, tiene tiene 20 años, es estudiante universitario y autor de numerosos artículos de opinión e investigación sobre los años ’70. Este año publicará su primer libro sobre la materia. Su e-mail es agustin_laje@yahoo.com.ar.

     

    Fuente: La Nueva Provincia


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    Esta noticia fue publicada el Martes, marzo 24th, 2009 a las 21:50 bajo la sección Información General, Opinión. Puedes seguir cualquier respuesta a esta noticia mediante de RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o seguirla desde tu propio sitio.

    There are currently 10 respuestas to “Un golpe contra nadie. Por Agustín Laje Arrigoni”

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    1. 1 On marzo 25th, 2009, Hada Sayago said:

      La madurez de este joven mueve a la admiración de quienes como quien escribe este mensaje ,y le transmite la felicitación mas merecida.Hace falta investigación de los hechos en toda su dimensión para transmitir las verdades que escribe.Es un ejemplo de ser imitado por otros jóvenes con el fin de aclarar la realidad de los setenta, sin falacias como las que se oyen en estos días ¡Adelante joven Laje Arrigoni!

    2. 2 On marzo 25th, 2009, Rosmary said:

      Dia de la Memoria: ¿El golpe fue contra nadie?

      Es verdad que la tragedia del golpe de estado del 24 de Marzo de 1976 fue el continuar de una serie de situaciones que envolvió al país en una de las etapas más oscuras y sangrientas de su historia y no el comienzo de nada nuevo

      Los años sesenta y setenta fueron una época convulsionada y contradictoria, donde se mezclaron grandes esperanzas con grandes frustraciones.

      El golpe de 1966 (Revolucion Argentina?) inicia una etapa diferente en la acción militar que pretendió pepetuarse en el gobierno y llevó al autoritarismo a un extremo impensable. Una filosofía política se imponía en el “gobierno” : era la Doctrina de Seguridad Nacional, acuñada en los Estados Unidos y aplicada en America Latina para eliminar los movimientos locales que pudieran poner en peligro sus intereses comeciales (Operacion Condor)

      La represión a los militantes políticos y sindicales se mezcló con el intento de “uniformar” la sociedad hasta llegar a prohibir cualquier manifestación de originalidad. La Noche de los bastones largos acabó con la indpendencioa y la calidad universitaria. Nacen en este contexto los movimientos guerrileros (FAR, ERP y Montoneros) y las rebeliones populares (tal es el caso de El Cordobazo).

      Pero esta etapa, en la que algunos soñaban con la justicia social, la libertad y una verdadera revolución social, estuvo marcada por conflictos internos y graves problemas económicos. La muerte de Perón y la ineficiencia de su esposa prepararon el terreno para que otra alianza de militares con el poder económico dieran finalmente el golpe del 24 de Marzo de 1976.

      Hubo muchas manifestaciones de desaliento y apoyo a un golpe militar como respuesta a la situación, sin embargo, nunca un gobierno ditactorial fue la solución, tal como histórica y mundialmente esta demostrado.

      En rigor de verdad, ¿el golpe no había sido contra nadie? la clase política puede desentenderse, como muchas veces lo sigue haciendo, pero el golpe fue contra todos, contra las ideas, el libre pensamiento, el intelecto, el crecimiento, la libertad, el golpe fue contra el Pueblo Argentino… no importa que tan vacía estuviera la casa rosada…

      La dictadura constituyó un verdadero descenso a los infiernos. Instauró en el país “el terrorismo de estado”. Inspirada en la ya mencionada Doctrina de Seguridad Nacional, siguieron el propósito de eliminar los movimientos populares , favorecer la concentración del poder económico y financiero y reestructurar la sociedad siguiendo un modelo liberal- autoritario.

      El gobierno de la junta militar inicio una sistemática acción represiva con la excusa de eliminar las organizaciones guerrileras instalando la sospecha generalizada y considerando arbitrariamente a cualquier pesona como un potencial enemigo a neutralizar, utilizando técnicas de impacto psicológico como la “guerra interna” que aceptaba la censura, asesinatos, secuestros, atentados, torturas y expropiación de niños como medios para el fin(?). Alentó la formación de estructuras para-policiales, operativos y redes de centros clandestinos de detención instaurando en forma habitual la modadlidad de “desaparición forzada”

      Bajo su acción cayeron guerrilleros, sindicalistas, profesionales, docentes, estudiantes, políticos, periodistas, sacredotes… de todas las edades, con o sin compromiso militante.

      Pero este no fue el único fin buscado por la Junta militar, ésta tenía un objetivo económico claro: concentración del capital, imponiendo el modelo capitalista a las ordenes de EEUU; para ello desmantelo entre 1976 y 1983 mas de 18000 medianas y pequeñas empresas, beneficiandose nuevos grupos económicos y empresas transnacionales adherentes a los intereses del Norte. Este proceso queda culminado con la reforma financiera de 1977 a traves de la licitación y compra del sector público y la estatitación de la deuda privada en “deuda externa”.

      Pero los problemas económicos y la crisis política fueron aumentando, así como la represión indiscriminada (los mismos motivos que los militares sustentaron para dar el golpe ante el gobierno de Estela Martinez de Peron), el poder militar de la dictadura mostraba fisuras, y en un último intento y con la total incapacidad manifiesta de los dictadores se pone en marcha la guerra de Malvinas, que lleva finalmente a la crisis y caída final de “La Junta” que resulta en el inevitable llamado a elecciones en 1983.

      Como en toda época de violencia, de frialdad desmedida, se intenta vapulear la verdad con frases y pensamientos temibles, tal como intentaban clausurar el pasado los militares en su “Documento Final” : alli asumían la “responsabilidad histórica” por el planeamiento y ejecución de las acciones represivas, basan la legitimidad de las acciones represivas en dos decretos emanados del mismo gobierno que habian derrocado, admitían haber cometido “errores que vulneraron derechos humanos fundamentales” y que estos quedaban sujetos al “juicio de Dios, de la historia y de la compresión de los hombres…”

      Pues bien la comprensión de los hombres viene de mano de la Justicia en pleno ejercicio de sus deberes y los hombres de este pueblo no olvidan.

      La historia debe ser revisada, comprendida, desmenuzada y contada a toda voz, para que la verdad se mantenga viva y plena. Porque la verdad nos hace libres.

      El golpe del 76 resumió una de las etapas más violentas, oscuras y tristes , y nos sumió en una pobreza económica e intelectual nunca pensada, es quizá por ello que es recordada esta fecha, como símbolo, de toda una serie de sucesos que entristecieron nuestras vidas. Cualquier tortura, desaparición, violación de los derechos es indignante, sea ésta en la década que fueran, las fechas solo son para TENER MEMORIA de TODO un PASADO que nos abra un mejor PRESENTE

    3. 3 On noviembre 28th, 2009, vale said:

      que dolor me da ver este tipo de página, la pelea parece ser eterna, nadie justifica a la guerrilla pero justificar el golpe es de terror, si bien estaban los que tiraban bombas hubo muchos mas que solo pensebvan distinto. ojala algun dia puedas pensar fduera de tu familia que seguro es militar. la democracia es la mejor forma de gobierno pensa pibe vos solito

    4. 4 On junio 11th, 2010, martin said:

      FACHO HIJO DE PUTA
      LA TENES BIEN ADENTRO
      SEGUI APOYANDO A BIONDINI, FUNDACION ATLAS Y TODA ES PANDA DE GILES
      NUUUUUUUUUUUUUUUNCA VAN A VOLVER AL PODER
      NUUUUUUUUUUNCA

      SEGUI ESCRIBIENDO….HABLAR ES GRATIS

    5. 5 On septiembre 10th, 2010, Juan said:

      No entiendo que es lo que querés justificar con tu perorata….

      Q haya habido desaparecidos desde antes del 24 de marzo del 76 en nada hace los militares responsables, menos culpables de las aberraciones q cometieron…

      Q el país estuviera al borde en el caos político y económico tampoco justifica en nada esas aberraciones.

      Me tomé el laburo de sacar la lista de las víctimas de la subversión (de una página q reivindica el golpe de estado) y, con nombre y apellido, en total son alrededor de 750.
      O sea q, me querés hacer creer q está bien q para detener ese “baño de sangre” tengan q desaparecer 30.000 (o 9.000 según según los q vos defendes).

      Por más q absolutamente todos los desaparecidos fueran guerrileros de lo peor (cosa q no fue tan así), nada, pero absolutamente nada, justifica q se los desaparezca, torture, viole, apodere de sus hijos y pertenencias y se los mate.
      Y mucho menos aún si, el causante de eso es justamente quien se supone debería ser encargado de impartir justicia

      Yo creo q debieron combatir contra ellos y a cada delincuente subversivo juzgarlo con todas las garantías de la ley y con derecho a defensa, tal como las reciben ellos ahora.

      En cambio eligieron autoerigirse en dueños y señores de la vida ajena, decidiendo quien vive y quien no según el humor particular del momento pretendiendo gozar de impunidad eterna… y sin dar la menor muestra de arrepentimiento

      Realmente seríamos un país demasiado enfermo si enterráramos algo así en el olvido…

      Tienen q ser castigados ejemplarmente, para q NUNCA MAS, nadie ose autoarrostarse derecho sobre la vida de los demas… y, si lo hace, tiene q saber q, así pasen mil años, algún día va a pagar por ello

    6. 6 On septiembre 27th, 2010, Danny said:

      Juan, el mismo derecho que tuvieron Argentino del Valle Larrabure y otros secuestrados y asesinados por quienes se autodenominaban “Justicieros del Pueblo”.
      Es claro que nadie quiere que vuelvan los tiempos de “anarquía” institucional, ni gobiernos de facto, ni gobiernos que solo luchan por sus intereses personales (como el actual y el anterior y el anterior y así seguimos).
      Yo no quiero que vuelva la violencia que regía en el país desde los comienzos de los ’60, pero tampoco quiero que la justicia sea parcial y porque ahora está de moda atacar a los militares, nos también olvidemos de las víctimas de las bandas subversivas, cuyos familiares deberían tener los mismos o mas derechos que los familiares de los “desaparecidos” en cuanto a reclamos de jusiticia.
      EL prpoblema de los Argentinos es que nuestra memoria es demasiado pequeña y no aprendemos jamás.
      Buscar la unión y pacificación de la Nación, será posible alguna vez y que cada quien responda por los delitos cometidos, de uno y otro lado.
      En fin, espero que alguien pueda hacerlo alguna vez.-

    7. 7 On enero 1st, 2011, gonzalo said:

      El problema de la gerrilla es que hay que comparar con colombia, llega un momento que tenes que financiar haciendo cosas ilegales ETA, FARC entonces terminas siendo peor que el malo de turno.

    8. 8 On enero 11th, 2011, Alejandro Murúa (D.N.I. 35900811)) said:

      Pensé en sañalarle algunas cosas sobre el tema de fondo pero temo sonar repetitivo con Rosmary. Sin embargo le voy a decir algunas cosas:
      1- Me da mucha pena que intente justificar usando la historia como herramienta. Usted no está explicando sino justificando el Golpe Militar, lo cual me resulta repugnante y no es propio de un historiador que se respete.
      2- Usted no sólo está ninguneando a los “historietistas mediáticos” sino a toda la historiografía contemporánea. Si es que desea que sus colegas lo respeten, haga lo mismo.
      3- Usted plantea una teoría de los 2 demonios llevada a un extremo desagradable. Justifiquemos todo por el “algo habrán hecho”. Sin lñugar a duda, su análisis es impecable. No había opción, había que liquidarlos y esconder los cadáveres. Después de todo, el Código Penal no preveía figuras jurídicas para los terroristas.
      4- Usted plantea una sociedad que se golpea a sí misma, como si los militares no fueran un actor activo sino pasivo.Ellos no estuvieron para alimentar la polaridad política traducida en lucha armada sino que se encontraron con el poder por arte de magia.
      5- Usted banaliza los términos. No fue una “anarquía” el anterior al golpe de Estado sino un contexto de vacío de poder. Una anarquía implica la desaparición de las instituciones. Comience a usar los términos adecuados para cada concepto. Y si lo de anarquía es una metáfora, déjeme que señalarle otra más concreta:
      La verdadera anarquía fue el Proceso de Reorganización Nacional, puesto que pisoteó la Institución primera, que es la Constitución Nacional. En base a la fuerza gobernó, y gobernó infamemente. La anarquía que nace es la anarquía de los altos mandos y de los civiles que apoyaron al régimen y cuya figura paradigmática es José Martínez de Hoz. Estos hombres fueron libres de hacer lo que quisieron con el país y, en base al miedo, construyeron un verdadero anarquismo. Anarquismo para unos pocos.
      6- Usted trae a la luz los casos de desaparición forzada ocurridos antes del Proceso. Me parece muy bien eso, pero me repugna que lo haga para justificar la instalación de centros clandestinos. La creación del Estado Terrorista Burocrático. ¿Qué es lo que quiere demostrar? ¿Que porque se había hecho antes se hizo después? Es una justificación estúpida, sin sentido. En cualquier caso ambas situaciones fueron detestables.
      7- Usted habla de revanchismo setentista como si justicia y venganza fueran lo mismo. Eso me da asco. ¿Acaso usted busca desconocer los delitos de los militares? ¿Para usted asesinar clandestinamente es lo mismo que condenar en un juicio? ¿Los bebés robados también son culpables? Créame, los guerrilleros no fueron los únicos terroristas del período.

      No mucho más.
      Le mando un cálido abrazo.

    9. 9 On enero 14th, 2011, jejulioemilio@gmail.com said:

      Mirenlo al nene que lindo que esta con su bandera,que tanto defiende, por detras

      http://www.informadorpublico.com/images/agustin_laje_arrigoni.jpg

      Una imagen vale mas que 1000 palabras.

      Che yo estoy loco o es parecidicimo a Neshtor de joven,quizas ese es el por que de tanto resentimiento.

      Yo no se por que este pibe en lugar de ser estudiante universitario no se anoto directamente en el liceo militar.

    10. 10 On mayo 3rd, 2011, Julian Zegarra said:

      Soy de Córdoba Capital, y conozco en parte su Orígen.
      1° Es de una famila tradidional de ésta ciudad, y como tantas, de pensamientos de ultra derecha, la misma que siempre les fue fiel a sus interéses económicos.
      2° Su Bisabuelo, es el mismísimo ex Coronel Bustos Fierro, mano nderecha del ex General Luciano Benjamín Menendez, y tantas veces juzgado como este último, por sus aberrantes actos de asesinatos estando en el 3 er. Cuerpo de Ejército.
      3° Sin lugar a dudas sus libros, no hacen más que difundir las Teorías de su Bisabuelo, que seguramente debe tener en su Biblioteca.
      4° El LAVADO de su cerebro, que es evidente por sus escritos, se lo hicieron desde bebe, pues relata algo que no vivió, ya que recién nace por el año 1990, entonces hay que ser compasivos con aquellos que tiene “discapaciadades diferentes”.

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