Dura queja contra Cobos de sus aliados. Por Gustavo Ybarra
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Carrió, Stolbizer y el jefe de la UCR criticaron la decisión del vicepresidente de recibir a De Narváez, con quien pelean el voto opositor
La decisión del vicepresidente Julio Cobos de reunirse con Francisco de Narváez y “solidarizarse” por la supuesta persecución judicial que enfrenta el empresario y candidato a diputado por Buenos Aires se ha convertido en un verdadero terremoto en la alianza opositora del Acuerdo Cívico y Social.
Tras las primeras reacciones negativas surgidas el mismo día de la entrevista celebrada en la presidencia del Senado, tanto de la oposición como del kirchnerismo, ayer subió el tono de las quejas y aumentaron los pedidos de explicaciones a Cobos por parte de sus socios electorales. El vicepresidente y de Narváez, en tanto, volvieron a defender la decisión de reunirse en pleno proceso electoral y con el empresario en medio de una investigación judicial en la causa por la que se investiga la denominada “ruta de la efedrina”.
Como suele ser su costumbre, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, castigó con dureza la entrevista. “Cobos es esto, es el vicepresidente de Cristina Kirchner, que se apartó de los Kirchner, el que quiere regresar al radicalismo y el que ayuda a De Narváez”, sentenció por la noche, al asistir junto con Ricardo Alfonsín y Margarita Stolbizer, candidatos del Acuerdo Cívico y Social en suelo bonaerense, a un acto en la Cámara de Comercio de Vicente López.
“Las personas no cambian, son siempre las mismas”, agregó Carrió en alusión a Cobos.
Otro que manifestó su malestar sin medias tintas fue el presidente de la UCR, Gerardo Morales, quien dijo que la reunión de Cobos con De Narváez le había caído mal. “A dos meses de la muerte de Alfonsín, esa foto nos cayó peor”, agregó el senador por Jujuy.
Stolbizer también sumó su queja por la reunión. “Me pareció muy mal, me parece que Cobos debe dar explicaciones de por qué en este momento, en estas circunstancias, termina sacándose fotos con De Narváez”, afirmó durante una conferencia de prensa organizada por el Círculo de Periodistas Parlamentarios y la Fundación Konrad Adenauer, que ofreció en el Senado, a pocos metros del despacho de Cobos.
En ese encuentro, la cabeza de lista del ACyS en Buenos Aires cargó también contra De Narváez, al volver a reclamarle que se presentara ante la Justicia a dar explicaciones más allá de las sospechas que existan sobre la objetividad del juez federal Federico Faggionato Márquez.
La excepción a tanto revuelo interno fue Ricardo Alfonsín, quien se mostró comprensivo con la actitud de Cobos. “Para mí esto es normal”, afirmó antes de asegurar que el gesto no tiene ninguna implicancia electoral. “Estamos tan acostumbrados a no dialogar y a descalificarnos entre nosotros que cuando un vicepresidente recibe a un dirigente de la oposición nos extrañamos”, agregó.
Cobos, en tanto, respondió ayer con un comunicado de prensa a las críticas que llovieron sobre su persona por haber recibido a De Narváez.
En su respuesta a los cuestionamientos, el vicepresidente aseguró que “es deber de todo funcionario público recibir a los legisladores, sea del partido que fueren”.
“En democracia, el diálogo es prioritario”, agregó Cobos, tras lo cual respondió a sus críticos al afirmar que “pensar la política en términos de amigos o enemigos es propio de otros tiempos”.
De Narváez también respondió los cuestionamientos, de los que dijo que “tienen que ver con una política que se termina”. Su socio, Mauricio Macri, destacó el “gesto democrático” de Cobos.
Pero en el Acuerdo Cívico y Social insistían anoche en la indignación: De Narváez es el candidato con el que pelean el voto opositor en el mayor distrito del país y Cobos es nada menos que una de las figura con mayor imagen positiva en las encuestas nacionales. “¿Por qué le regaló esa foto?”, se preguntaba un influyente dirigente radical.
En el acto de Vicente López quedó en claro esa obsesión con De Narváez: si hasta ahora el discurso de Carrió en el conurbano le apuntaba al kirchnerismo, quedó claro que en estas dos semanas antes de las elecciones buscará sacarle el voto indeciso y de clase media al candidato del PJ disidente.
“Salgamos de la eterna fiesta de la pizza y el champagne, dejémonos de enamorar de los millonarios y enamorémonos de los valores”, sorprendió Carrió a los militantes que colmaban el salón de la Cámara de Comercio del distrito.
Fuente: La Nación
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publicado el junio 13th, 2009 a 13:03