A Cristina la atraen las burbujas. Por Jorge Oviedo
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Los inversores especulativos han vuelto. En el mundo la gente comienza a creer que la crisis está terminando y comienza a dejar el dólar y los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Y busca rentabilidad tomando algunos riesgos. Los países emergentes que pagan altas tasas son cada vez menos. “No me importa nada que estén dibujando la inflación, que el panorama fiscal empeore o las crisis sociales estén en alza. La clave es: ¿Van a entrar en default en los próximos dos años? Si la respuesta es que no, tengo fondos para inversiones financieras”, le dijo hace poco un administrador de fondos golondrina a un financista local.
“Han vuelto, no sólo los mandatarios extranjeros habían dejado de venir por la Argentina; ahora por lo menos dos veces al mes pasa alguno y me pregunta si se está haciendo algo para encarrilarse y poder colocar dinero a unas tasas que muy poca gente paga hoy”, dice el financista.
El caso es que algnos países emergentes han aumentado su calificación. Chile desde hace bastante, pero también Brasil, Uruguay y hasta Perú. “Sólo los riesgosos pagan dividendos interesantes”, dice el financista local.
Boudou apuesta a la nueva burbuja y Cristina también. Por eso quieren emprolijar la situación con los bonistas que no entraron en la primera oferta y siguen litigando. Y también quieren hacer algo para dejar estar en rojo con el Club de París. No son síntomas de virtud, sino de necesidad.
El proyecto de presupuesto 2010 sólo cierra aumentando bastante el endeudamiento y el superávit se mantiene sólo si los gastos no se computan como tales y la nueva deuda tampoco se anota como tal.
Si las fabulosas cantidades de liquidez inyectadas para evitar el colapso de las economías centrales comienza a reciclarse rápidamente, habrá dinero fácil para muchos, incluso para los que tienen fama de defaulteadores seriales. Cristina no querría perderse esa liquidación de temporada
Fuente: La Nación

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