Traiciones con Disfraces de Legalidad. Por Susana Sechi
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Demudación, falta de límites, trasposición de valores, cambios de moral y reemplazo de imágenes positivas, son los nuevos principios que imponen la falta de dignidad, apostando a una ficticia normalidad.
Litigantes conductas, dentro de prácticas de desgobierno conducidas por el Señor Kirchner y, anunciadas por su esposa trasvestida de presidente se podrían encuadrar dentro de la filosofía como “hedonismo psicológico”, definiendo esta personalidad como el placer individual, único e imperativo como un fin personal. Bajo estas consignas resulta entendible las medidas tomadas por la gestión hegemónica.
Poder + Mezquindad = Inequidad
Violencia + Permisividad = Inseguridad
Cruda calamidad que afrontan a diario los ciudadanos, expuestos a una inseguridad creciente, la que con hechos cada vez más perversos no da sosiego a millones de argentinos, que como rehenes sufren los desvíos de un Estado complaciente con el delito.
Mientras la Presidente se encuentra preocupada por su imagen personal, los artículos de la canasta familiar aumentan escondidos detrás de falseados índices de precios y los bolsillos cada vez más flacos de un 60 % de la población, no puede cubrir sus necesidades básicas.
El visible deterioro de todas las áreas de responsabilidad del Estado, ausente de sus deberes y obligaciones, las que posterga dejando de lado la asistencia prioritaria y exponiendo en acción perseverante, recaudar pero no asistir a la comunidad.
Dentro de un entretenimiento de promulgación de leyes a medida de las estructuras del Poder, desestimando el intelecto de los ciudadanos, que a menester de impropios legisladores son burlados por superfluas como indecentes argumentaciones, disfrazadas de legalidad pero con consecuencias disgregantes tanto de principios morales como republicanos.
Amorales seudocongresistas, con impuestas e iluminadas dicciones, olvidan que llegaron a sus bancas por medio del voto popular y hoy encopetados, escurren sus compromisos sin resquemor, atentando sin resuello en pos de un áspero futuro.
Sindicalistas que detrás de imperios comprados amparan las desinteligencias del poder castrador, desoyen las necesidades de sus agremiados, juegan sus cartas sucias en beneficio de una larga y conveniente convivencia, extendida en el tiempo, dilapidando las oportunidades de bienestar de hombres y mujeres, priorizando únicamente su propio status de vida.
Traiciones a la Patria desde el lugar obtenido, se han generalizado, la corrupción devastadora abarca en su avance a un gran número de figurones no idóneos, cumpliendo las órdenes de la estructura rancia y autocrática, cuya única inclinación responde a propiciar la disputa urbana, con épicas alegorías de frentes piqueteros que a su disposición, interrumpen la paz diaria.
Transfuguismo aplicado a su estilo de vida, comparten una red de políticos convertidos en lacayos del inconsistente sistema, personajes de diferentes tipos y colores se prestan sin sentido común, a cometer ilícitos en perjuicio del soberano, acompañando el desequilibrio febril de los Presidentes que los han reunido a partir de estipendios denigrantes y hoy se manejan dentro de un esquema que haría enfurecer a los Padres de la Patria.
El auge de esta política aplicada como base fundamental, dentro de una burocracia corrupta de niveles exagerados, ha distorsionado completamente toda actividad estatal, aún funcionarios de poca monta, sin ningún tipo de remordimiento, han optado por esta costumbre popular, cobrar sus remuneraciones y no cumplir con sus funciones, total el control es nulo, así como el orgullo personal que alguna vez predispuso a los individuos. Eso que fuera llamado “buenos antecedentes en lo laboral”, ya no cuenta, no tiene importancia, los valores y la ética han sido suplantados por el servilismo que todo lo compra y todo lo da.
Sin embargo lejos está la Presidente de interpretar el fracaso, todo lo que no ha resuelto ó no puede resolver tiene nombre y apellido, por supuesto no el suyo, ni el de su marido. La inseguridad que siempre fue motivo de burla en el reinado y recibiera el mote de sensación, hoy deslindando responsabilidades se justifica como exclusiva irresponsabilidad de jueces garantistas, obviando por completo que estas atribuciones siempre fueron avaladas por las políticas de deshumanizados derechos proclives a las víctimas, mientras los delincuentes gozaron de tutelados derechos humanos, siendo ese matrimonio Kirchner el promotor del desastre generalizado en materia de la seguridad de las personas.
En estos días la proliferación de protestas reclamando que se tomen medidas contra la inseguridad, sobretodo en la provincia de Buenos Aires, ha hecho que el Gobernador Daniel Scioli se manifieste por todos los medios de comunicación, sosteniendo que “entiende que la gente esté indignada” ante estos episodios de inseguridad como el crimen de la maestra Sandra Almirón ocurrido en la localidad de Derqui anticipó, que instruyó a sus ministros a “aguantarse las puteadas, porque es obvio” que la población “está enojada”. Seguramente todo quedará en palabras y la muerte seguirá azotando a las familias como hasta ahora, pero velada por las mentiras y promesas de los enemigos públicos de la sociedad, esos que apoltronados cómodamente utilizan el poder para beneficio propio, no para proteger a esas almas que deambulan peligrosamente entre los limites que le imponen los delincuentes.
La tensión aumenta, la comunidad exige soluciones, mientras morir en Buenos Aires es el escenario cotidiano de las Renatas, las Sandras… y esas víctimas anónimas masacradas silenciosamente todos los días y, que no ocupan espacio en los medios pero demuestran que la vida no vale nada para la corporación política aglutinada en el oficialismo, como tampoco para una oposición que parece un convidado de piedra ante la tragedia que esta destruyendo a las familias argentinas.
Mientras tanto los elegidos por el dedo del otrora presidente, hoy presidente de facto brillan por su incompetencia, lo mismo que esa parte de la justicia que alegremente otorga facilidades a delincuentes peligrosos, dejando en indefensión a los ciudadanos de bien, librados a su suerte. Algo semejante al abandono de persona dado que esta figura contemplada en el Art 106 del Codigo Penal aduce en uno de sus puntos poner en peligro la vida o la salud de otro, colocándolo en situación de desamparo o abandonando a su suerte Además, si a causa de la conducta de abandono, se produce un daño grave en el cuerpo o la salud de la víctima;o si esta muere.
En su carácter de Jefe de Estado, la señora no debe hacer caso omiso a sus pecados, su responsabilidad excede todos los ámbitos y las víctimas de los hechos delictivos son una carga por la que deberá responder, le guste ó no le guste a quien se comprometió bajo juramento aceptar la demanda de Dios y La Patria, en caso de incumplimiento del deber.
Tiempos en los que la sociedad de los muertos políticos, ahogados por el lodo inmundo de la traición, seguramente cuando se hunda el barco tratarán de congraciarse con ese cuerpo social que manosearon hasta el cansancio. Quiera Dios que la memoria de los argentinos ponga fin a los delirios de nuevas oportunidades a quienes se ganaron su lugar de Infames Traidores a la Patria.
Autor: Susana Sechi
Directora de La Historia Paralela
Email: susanasechi@gmail.com
Fuente: La Historia Paralela

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