Réquiem por un mártir más de la tiranía cubana. La decencia política del mundo está de duelo. Por Nélida Rebollo de Montes
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Algunos gobernantes de Latinoamérica guardaron un silencio cómplice sobre la muerte del disidente Orlando Zapata Tamayo. Lula, presidente de Brasil se hallaba en Cuba con los tiranos Fidel y Raúl Castro. Se limitó a decir que lamentaba lo ocurrido sin condenar la violación de los derechos humanos. En cambio, Estados Unidos; la Unión Europea y organizaciones defensoras de los derechos humanos exigen la liberación de los presos políticos en Cuba.
El pueblo español salió a la calle con pancartas en las que “condenan al gobierno criminal cubano” que permaneció indiferente ante la muerte del disidente pacífico Orlando Zapata Tamayo.
¿Por qué se han amordazado Chávez (Venezuela), Morales (Bolivia), Correa (Ecuador), Ortega (Nicaragua) y Cristina de Kirchner (Argentina) demostrando la falsedad de la defensa de los derechos humanos que usan políticamente?
Los hermanos Fidel y Raúl Castro que se han apoderado del Estado cubano durante décadas, han sumado a su interminable ejercicio de la criminalidad a un nuevo mártir: Orlando Zapata Tamayo, considerado opositor cubano cuando en realidad la víctima, detenido desde el 2003, solamente cometió el delito de no pensar como los crueles tiranos en el poder.
Zapata Tamayo murió el martes 23 de febrero tras una huelga de hambre de 85 días en los que sufrió maltratos y torturas. Sólo pidió que lo trataran como “prisionero de conciencia”, informó la Comisión Cubana de Derechos Humanos formada por opositores al gobierno totalitario.
Consideran el fallecimiento de Zapata como una verdadera tragedia. Se lo dejó morir en una interminable agonía, convirtiéndose en un esqueleto exánime. Tenía 43 años y estaba en huelga de hambre desde el 3 de diciembre del año pasado debido a los “maltratos carcelarios”, constatado por la comisión opositora.
La madre de la víctima arrancaba lágrimas a raudales cuando clamaba “ya acabaron con él. La muerte de mi hijo ha sido un asesinato premeditado”. El fallecido formaba parte del grupo de 75 disidentes condenados en el 2003 con penas de hasta de 28 años y luego fue condenado a 18 años de cárcel, quisieron justificar el exceso de la condena con las consabidas y miserables mentiras de los déspotas.
En prisión, su condena fue duplicada; y, ante el deterioro de su salud, Zapata fue trasladado días antes de su fallecimiento a un hospital penitenciario, luego a otro sitio hospitalario de la capital donde falleció horas más tarde.
Los cubanos en el exilio no se cansaban de repetir “esto que ha sucedido es muy mala noticia”. Amnistía internacional anunció que habrá un costo político por ello porque se trata de un preso por conciencia; y, sin embargo “lo han dejado morir como a un perro”. Los dos dictadores cubanos, Fidel y Raúl Castro, son directamente responsables de la muerte de este hombre porque en prisión le fue extendida su sentencia a 36 años, sin que cometiera ningún acto que lo justificara, dijo Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia.
La terquedad infame de los que se apoderaron de Cuba a perpetuidad tampoco hicieron caso a la gestión del gobierno de Estados Unidos ni la que hizo la congresista estadounidense republicana Ileana Ros-Lehtinen, conocida por su postura crítica frente al gobierno cubano, quien envió la semana pasada una carta al Vaticano en la que solicitada la intervención del Papa Benedicto XVI a favor de Zapata. En esa carta, Ros-Lehtinen dijo que Zapata sufrió en la cárcel múltiples golpes y fracturas, que le habían provocado heridas graves y afirmó que en marzo del 2009 lo sometieron a una cirugía de urgencia por un coágulo en el cerebro a causa de una golpiza recibida por los vigilantes que lo tenían permanentemente sometido.
Estados Unidos; la Unión Europea y organizaciones defensoras de los derechos humanos exigen la liberación de los presos políticos en Cuba.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos denuncian que hay unos 200 presos políticos en Cuba. Mantienen además una constante actividad para que el mundo libre tome nota de la despiadada política de los “dueños de Cuba” Fidel y Raúl Castro desde hace medio siglo. No les basta haber desposeído de todo derecho al pueblo cubano. Los condena además a la miseria y humillación permanente. Creen que los cubanos y sus recursos deben estar a disposición del Estado. Han desintegrado las estructuras sociales y morales.
El ambiente creado por estos déspotas es el permanente terror a través de la amenaza diaria inspirada en sombrías intrigas. Se arrogaron desde hace décadas poderes extraordinarios y multiplicaron los actos de brutalidad extrema; instalaron la policía política con abuso de poder para controlar permanentemente a los ciudadanos; gobiernan sin ley, sin límites, sin garantías y el totalitarismo impuesto por ellos es uno de los más extremistas en materia de violencia.
El mundo libre debe tomar en cuenta la cínica actitud de Lula da Silva, el alabado presidente de Brasil, que mantiene una permanente solidaridad con todos los déspotas de la región y los terroristas criminales de Medio Oriente. Precísamente recibió en Brasil al brutal presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, dándole un espaldarazo ante el mundo. ¿Ignora el presidente Lula que Irán es el primer patrocinador del terrorismo en el mundo y que Irán es un imperio extremista global y que con otros perversos líderes de la violencia han declarado la guerra en todas nuestras naciones?
¿No se da cuenta que el futuro depende de la determinación y la unidad del mundo libre al que él dice pertenecer, frente a la amenaza histórica? ¿No está informado que los terroristas se preparan para usar como frente principal de guerra todo espacio libre considerándolo un área de entrenamiento y reclutamiento como hicieron con Afganistán durante el régimen talibán?
Si Lula es amigo y colaborador de los gobernantes terroristas que se creen que están por encima de la ley, el presidente de Brasil no tiene convicciones profundas sobre la democracia porque no le importa que los tiranos que él favorece y les brinda su amistad, no estén en un estado de Derecho, prefiriendo el fanatismo y la violencia. ¿Tampoco está enterado el presidente Lula del plan nuclear que desarrolla Irán para aglutinar el odio islámico?
Los interrogantes y las dudas crecen con los hechos que protagoniza el presidente Lula. Precísamente él estaba en Cuba visitando a los tiranos Raúl y Fidel Castro para ampliar las inversiones en Cuba. No obstante, los millones de dólares que le ha prestado nuestro país y jamás los ha devuelto, además Cuba fue el puñal de la Rusia soviética y los misiles instalados en ese país latinoamericano estaban directamente en dirección a Estados Unidos de Norteamérica.
Lula negocia con Cuba proyectos millonarios y vitales para ese país, que atraviesa desde siempre una grave crisis porque los déspotas que la gobiernan creen que sólo ellos deben ejercer el poder que jamás ha sido creativo. En el Senado brasileño, la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa expresó su pesar por el fallecimiento de Zapata. Los diarios brasileños y opositores reiteraron sus críticas contra Lula por no condenar la situación de los derechos humanos en Cuba.
A propósito de la Argentina ¿Por qué las “abanderadas” de los derechos humanos: la presidenta de la Argentina Cristina Fernández de Kirchner y su tropa: las agresivas e insolentes representantes de las autodenominadas Madres de la Plaza de Mayo, no han condenado nunca ni aún la muerte del mártir cubano fallecido el martes 23 de febrero de 2010 por las secuelas de las torturas y golpizas; más los 85 días de huelga de hambre sólo para que lo consideraran un preso de conciencia?
Cuando muere un disidente decente y moderado, la vocera oficial y oficiosa del gobierno argentino y del grupo “Madres”, Hebe de Bonafini, jamás se solidariza con los disidentes de los déspotas totalitarios. Su adhesión siempre está presente en los actos terroristas, ya sean de los etarras, los Ahmadinejad, Hezbollah, los talibanes, a los que aplaude en el “raíd” criminal y celebra el anuncio que hace Ahmadinejad sobre su intención de hacer desaparecer del planeta al pueblo de Israel.
La presidente de la Argentina autosilenciada ahora por su gran amistad con los tiranos Castro, voló en avión cuando el corrupto Manuel Zelaya presidente de Honduras, fue echado del cargo por el presidente del Congreso, por la Corte Suprema de Justicia, por los Tribunales, por el Episcopado, parte del pueblo hondureño no contaminado; políticos y por toda la gente honesta que impidió que se perpetuara en el poder reformando la Constitución a instancias de otro tirano, Hugo Chávez, con quien Zelaya había trabado amistad para hacer de Honduras una segunda Cuba o una segunda Venezuela.
A la Jefa de Estado de la Argentina Cristina de Kirchner se le impidió la entrada a Honduras por su intervención prepotente en los asuntos internos de ese país que la acusó de “atrevida e insolente”. Ella respondió con la usual venganza de despotricar contra las autoridades provisionales hondureñas en todos los foros en los que intervino.
Tras la muerte del disidente Orlando Zapata Tamayo se ha generado una masiva protesta y huelga de hambre de cinco disidentes, multiplicando la presión contra el régimen cubano al que además se suman las protestas y críticas internacionales por la situación de los derechos humanos en la isla. Los cinco disidentes que han dejado de alimentarse forman parte de los setenta y cinco arrestados en el 2003 y recluidos en dos cárceles de seguridad de Pinar del Río, a 150 Km. de La Habana.
La Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional ha expresado su inquietud por la falta de respeto del gobierno cubano a los disidentes y porque no responde humanamente a las protestas pacíficas.
En fin, la tragedia es inseparable del poder injusto y de las fuerzas de la sinrazón pero la historia se encargará de dar resonancia a otro de los miles condenados a morir por una de las más violentas tiranías contemporáneas en el mundo como la de Fidel y Raúl Castro de Cuba. Han prohibido la asistencia y la solidaridad de los cubanos en el acompañamiento hasta su última morada de Orlando Zapata Tamayo. No sólo han arruinado por completo a Cuba sino que han encarcelado al pueblo.
La decencia política del mundo está de duelo.
Nélida Rebollo de Montes, (columnista de Radio La Red en su Revista Plural)

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publicado el marzo 1st, 2010 a 12:44