El Gobierno desautorizó a Pampuro y lo separó del diálogo en el Congreso. Por Mariana Verón
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Malestar de los Kirchner con el senador por su trato con Cobos; el único interlocutor es Pichetto, dicen
De a poco, los funcionarios nacionales comenzaron a dejar trascender el malestar del matrimonio Kirchner hacia el senador y presidente provisional del Senado, José Pampuro, que había abierto una instancia de diálogo con la oposición para intentar destrabar la crisis.
“Pepe está haciendo la de él”, transmitió un ministro, después de hablar con la presidenta Cristina Kirchner, que llegó ayer tras un descanso de tres días en El Calafate.
El Gobierno optó por desconocer cualquier gestión de Pampuro en la Cámara alta y, por orden de Néstor Kirchner, el único interlocutor habilitado por la Casa Rosada será el jefe de bloque de los senadores kirchneristas, Miguel Pichetto.
“Por el Gobierno hablamos sólo nosotros”, sentenció anoche el ministro del Interior, Florencio Randazzo, en declaraciones a Radio 10, y abundó: “Pampuro es un senador kirchnerista que tiene las mejores intenciones, igualmente el bloque tiene un presidente”.
En los despachos oficiales ya se habla de una actitud “funcional” a la oposición por parte de Pampuro, que el viernes pasado había iniciado una gestión para destrabar el conflicto por el uso de las reservas, que se agravó la semana pasada después de que Cristina Kirchner anunciara que había firmado un nuevo decreto para pagar parte de la deuda pública con fondos del Banco Central.
Si bien la Casa Rosada permitió en un primer momento mantener abierto ese canal de diálogo, los Kirchner volvieron ayer del Sur con la orden de cambiar de interlocutores y sólo quedó habilitado Pichetto. Según dijo un alto funcionario a LA NACION, molestó en el Gobierno que Pampuro se hubiera reunido con el vicepresidente Julio Cobos, enemigo número uno del matrimonio presidencial. Según recordó una fuente oficial, los Kirchner no son afectos a permitir protagonismos en sus filas.
Pampuro, de todas maneras, cree que es mejor que sean los presidentes de los bloques quienes lleven adelante el diálogo, y eso transmitió a la Casa Rosada.
Randazzo habló ayer con el presidente provisional del Senado. También lo hizo con Pichetto. Y a pesar de que desde ayer se avanzó tímidamente en las conversaciones con la oposición, en la Casa Rosada había un fuerte escepticismo sobre el avance o no de las negociaciones.
“No hicieron ningún gesto. Van a ir igual por [Mercedes] Marcó del Pont y por el impuesto al cheque”, se quejaban en los despachos de Balcarce 50.
En la reunión que ayer mantuvo Pichetto con el senador radical Gerardo Morales se avanzó en que la oposición escuchará el descargo de la presidenta del Banco Central, aunque desde el arco antikirchnerista sostienen que igual deberían rechazar el pliego con su nombramiento al frente de la entidad monetaria.
Impuesto al cheque
Sin embargo, la mayor preocupación por estas horas en el Gobierno es la posibilidad de que el jueves la oposición consiga el número suficiente en el Senado para modificar la ley que amplía el porcentaje de coparticipación del impuesto al cheque, que obligaría al Estado a ceder recursos por cerca de 10.000 millones de pesos a las provincias. La Casa Rosada ya advirtió la semana pasada que vetará cualquier modificación del presupuesto que implique un desfinanciamiento de los recursos del Estado.
Por el momento, el Gobierno logró ganar tiempo y postergó el debate por la validez o no del decreto que dispuso el traspaso de 4382 millones de dólares al Tesoro hasta la semana próxima. Ante la demora del Gobierno para enviar el DNU al Congreso, el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, dijo a LA NACION que se está actuando bajo la ley. “Tenemos diez días hábiles para mandarlo”, precisó.
Ayer, la Presidenta volvió a embestir contra la oposición y defendió el pago de la deuda con reservas del Banco Central. Justo cuando se intentaba entablar algún tipo de negociación en el Senado, la jefa del Estado advertía que había una dirigencia dispuesta a entorpecer su gestión. “Nosotros vamos a seguir defendiendo los intereses del país y tratando de convencer a aquellos que creen que entorpeciendo la gestión de gobierno van a lograr victorias”, sostuvo durante un acto en la Casa Rosada, mientras reclamaba una oposición “responsable y racional”.
“Vamos a seguir defendiendo con mucha firmeza esta vocación de seguir en el sendero de desendeudamiento del país”, agregó la Presidenta, y rechazó las políticas de ajuste que, dijo, “han entorpecido la institucionalidad del país”.
EL FUTBOL PUDO MAS QUE LA CADENA NACIONAL
Al final, la culpa la tuvo Oscar Parrilli. Al mediodía se anunció que Cristina Kirchner volvería a usar la cadena nacional, pero dio marcha atrás. La razón no fue un arrepentimiento: en el Día Internacional de la Mujer, Cristina no quiso dejar sin fútbol al público masculino. “Pensaba hablar por cadena nacional, pero el secretario general de la Presidencia olvidó que había partido de fútbol y la verdad que esta Presidenta está dispuesta a enfrentarse con las hordas de opositores más salvajes, pero nunca con un hincha de fútbol”, dijo, y recordó a su marido, Néstor: “Tengo un hincha en casa que suele ser normal y adorable hasta el momento en que comienza el partido”.
Fuente: La Nación

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publicado el marzo 9th, 2010 a 9:51
publicado el marzo 9th, 2010 a 20:01