La política de los halcones. Por Ricardo Kirschbaum
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¿Por qué poner el carro delante de los caballos? Esto es lo que está haciendo la oposición (o parte de ella) en los sondeos informales que ha entablado con el oficialismo. Esta equivocación consiste en discutir cuestiones añadidas para no debatir la principal.
Si los sucesivos intentos del Gobierno para usar las reservas del Banco Central para pagar la deuda revelan su necesidad de nuevos fondos, sería conveniente plantear una rediscusión global del Presupuesto. Así se podría examinar cómo reasignar partidas para pagar deuda, presuntamente derivadas a atender necesidades de la política interna del Gobierno.
La oposición parece actuar al revés y quiere legislar sobre un hecho consumado: el DNU de Cristina, también frenado por la Justicia, dispone el uso de las reservas. Un proyecto de ley, si se llega a ese estadio, partirá de ese piso.
Sea como fuere, entonces, el Gobierno se hará de fondos con los que no contaba en el momento de discutir el Presupuesto de 2010.
La iniciativa opositora de la semana pasada se ha convertido, ahora, en una negociación que ha tenido como fuente inicial al vicepresidente Cobos.
Sus asesores principales siempre temen que el Gobierno, al sentirse acorralado, reaccione de la peor manera. Kirchner percibe ese miedo y lo está usando, de nuevo, en provecho suyo para intentar salir de una crisis que se inició en diciembre y cuyos remezones se sienten todos los días.
La novedad no consiste en que Cobos llame a Pampurro para conversar y que el vicepresidente 1° del Senado lo haga. La verdadera noticia sería que Kirchner quiera negociar en serio.
Porque en política muchas veces las palomas hablan pero los halcones son los que deciden.
Por: Ricardo Kirschbaum
Fuente: EDITOR GENERAL DE CLARIN
Fuente: Clarín
























