Los gobernadores acompañan a Kirchner para que reasuma en el PJ, pero sus senadores lo desafían con el impuesto al cheque. Por Carlos Tórtora
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Pasado mañana en Resistencia, Néstor Kirchner se propone reasumir como Presidente del Consejo Nacional del Partido Justicialista para intentar un golpe de efecto que desmienta lo obvio: la imparable fuga de poder que lo está debilitando día a día. En la ceremonia de descongelamiento del PJ deberían estar presentes la totalidad de los gobernadores peronistas, porque son miembros del Consejo Nacional. Pero a la misma hora el Senado, de acuerdo al orden del día del viernes pasado, estará tratando el proyecto de nueva ley de impuesto al cheque que pretende la coparticipación automática a las provincias de unos 8000 millones que hasta ahora administra discrecionalmente el gobierno nacional. La paradoja es que mientras los gobernadores estarían en el Chaco jurándole lealtad partidaria a Kirchner, sus senadores intentarán que se apruebe una ley que aquél rechaza porque le arrebata el control personal de la caja.
Entre los senadores más activos que acompañan al pampeano Carlos Verna en la reforma del impuesto al cheque están el jujeño Guillermo Jenefes, famoso por su rebeldía ante el proyecto oficial de ley de medios, el formoseño José Miguel Mayans, estrechamente ligado al gobernador Gildo Insfrán y nada menos que Beatriz Roskes de Alperovich, esposa del ultrakirchnerista gobernador de Tucumán. Para no hablar del bonaerense Juan José Pampuro, líder de las palomas. Plenamente conscientes de la anemia política que empieza a padecer el gobierno, muchos de los gobernadores K empiezan a plantear sus condiciones. De ahora en más la lealtad de Olivos queda condicionada a concesiones económicas. En otras palabras que, si una vez sancionada la reforma del impuesto al cheque CFK la veta como ya lo anunciara Agustín Rossi, la incipiente fisura que se advierte en el bloque de senadores del Frente para la Victoria podría convertirse en una grieta. Después de 7 años de sufrir por el ejercicio monolítico del poder, los gobernadores encuentran ahora el talón de Aquiles de los Kirchner en el Senado.
Una foto complicada
La reasunción en el PJ tiene todo tipo de complicaciones, porque varios gobernadores, empezando por Daniel Scioli y el mismo dueño de casa, Jorge Capitanich, habrían sugerido la idea de postergar el acto para no irritar más los ánimos. Muchos de los que deberán posar para la foto irán a disgusto y alguno -se dice que Juan Manuel Urtubey- se prepara para aprovechar la oportunidad haciendo declaraciones para diferenciarse. Esto es, pidiendo un debate democrático y abierto dentro del partido. Como casi todo, las decisiones forzadas de los Kirchner en los últimos tiempos, la reasunción de Kirchner en el PJ, en el actual contexto, puede hacer aflorar las tensiones apenas contenidas. Pero el matrimonio presidencial parece correr con entusiasmo por la cornisa. Y así como prefirió entrar en guerra con el Congreso y la Justicia por los DNU, tal vez quiera forzar al máximo la inestable cohesión partidaria.
Detrás del telón partidario se esconden varios temas densos. Para empezar, CFK ya le confesó a Maurice Closs, gobernador de Misiones, que ella y su marido ya están estudiando el adelantamiento de las elecciones para evitar que la caída de la economía los fulmine electoralmente. Kirchner sabe que unos cuantos gobernadores se están preparando para dar el salto a último momento, convocando a las elecciones provinciales en una fecha anterior -o posterior- a las nacionales. De este modo los caudillos locales despegarían su suerte política de la del kirchnerismo y a la vez lo dejarían a éste sin el apoyo de la estructura provincial. Evitar esto sería uno de los mayores problemas que Kirchner tiene por delante. Sólo la provincia de Buenos Aires incorporó un sistema de internas abiertas parecido al nacional. El resto miró para otro lado, señal del escaso interés que tienen los caudillos provinciales por acoplarse al calendario nacional.
Un balance explosivo
Otro problema que se puede recalentar con la reactivación del PJ es el expediente en el que la Jueza Electoral María Servini de Cubría investiga las irregularidades en los aportes a la campaña electoral de Cristina 2007. El ex recaudador de campaña y ex Presidente de la Superintendencia de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, organizó una red de aportantes que en buena medida coincide con la nómina investigada por Norberto Oyarbide en la causa de la mafia de los medicamentos. La UIF acaba de detectar movimientos de fondos por 2.800.000 pesos no justificados por parte de Carlos Torres, directivo de la droguería Multipharma, que en total aportó 480.000 pesos a la campaña del 2007. Los avances de las investigaciones van avalando la idea de que el origen de la mayor parte de los fondos de campaña declarados fue ilícito o de altamente dudoso. Ya no falta tanto para un nuevo período electoral y el balance del PJ en el 2007 puede terminar en el procesamiento de Capaccioli y de ahí para arriba se admiten hipótesis diversas. Pero ninguna de ellas se aleja de Olivos.
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Fuente: Informador Público.com

























publicado el Marzo 9th, 2010 a 16:51
publicado el Marzo 10th, 2010 a 7:03