11 abril 2010

El nuevo bachillerato debe combatir también la pobreza moral, la falta de vida interior y la ausencia de fe en los valores supremos. Por Nélida Rebolla de Montes

Publicado en Educación, Opinión |
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  • Periodismo de Verdad: 11 de abril de 2010

    NELIDA REBOLLO MONTES   

    Los planes de estudio deben superar la concepción intelectualista y enciclopédica para que haya tiempo de desenvolver las calidades humanas de los adolescentes y forjar en ellos una personalidad con capacidad crítica que no puedan doblegar las ideologías de la violencia y el dogmatismo.

                             

     

     

     

    Vivimos en una barbarie sin límites; de salvajismo perverso contra niños, adolescentes, jóvenes y mayores cuyas vidas “no valen nada” para la creciente delincuencia que no obstante robar a las víctimas sus bienes, los torturan y los matan. También en esta época la droga y el alcoholismo se han instalado en los hábitos juveniles en una forma aterradora y resulta difícil contener la degradación que impera en grupos, asiduos asistentes a boliches. Allí desencadenan actos de violencia en la que no faltan los ataques despiadados por cualquier motivo o simplemente para medir fuerzas a lo salvaje.

    Es ésta una cruda realidad de la que hay que salir con urgencia para recuperar la condición de civilizados. En la reforma educativa hay que incluir la prevención de la violencia; y, por consiguiente, la contención. Es el momento de elegir un nuevo ideal que salve al ser humano despojado de la protección de los valores más altos por haber sido éstos aniquilados.

    Es hora de solucionar el problema de la involución y pensar en serio en la formación de los adolescentes y jóvenes y de cómo realizarlo tras haber fracasado los sistemas educativos ante el avance de vicios y desvíos.

    Es urgente el llamado para enfrentar los conflictos del mundo moderno y las fuerzas que los impulsan, entre ellas: políticas, económicas, sociales como la ausencia de la convivencia y del respeto a la familia; a las instituciones, de lo contrario será vivir en la selva. Deben renovarse los principios de educación con un firme ideal de cultura que favorezca la formación de cada uno para que ayude a superar los embates negativos y la constante amenaza que se cierne sobre ellos.

    Hay que tener conciencia que éste es un problema de fondo destinado a la afirmación personal. La formación de los más jóvenes se ha vuelto débil o inexistente debido a las fuerzas que detienen el desarrollo personal.

    Cualquiera sea la dirección de la enseñanza media en cuanto a sus fines externos (orientaciones humanísticas, sociales, naturales, técnicas, artísticas…) se debe atender imprescindiblemente al desenvolvimiento humano para dar a cada ser que se educa, la plenitud de su energía al servicio de los demás y al propio, como la posibilidad de establecer relaciones profesionales enriquecedoras.

    Deben organizarse exposiciones y debates con participación de personas escogidas en el ámbito de la cultura, la educación y la ética que ayuden a combatir el odio, el silencio y el miedo para no permitir que en las escuelas se propicie un mundo homicida.

    El hombre esperanzado en la condición humana defiende el diálogo y la comunicación sincera sin tentación de engaño y mentira. Aprende que la sed de poder para provocar la servidumbre y la injusticia son los flagelos que acaban aceptando la legitimación del terrorismo que proviene de una ideología totalitaria que justifica el terror.

    ¿Será por eso que la indignación llega al máximo cuando se reclaman los derechos humanos para los hombres abyectos y verdugos premiados, además con sueldos millonarios y subvenciones más millonarias para sus familias, como sucede en nuestro país, Argentina, con la justificación de los que apelaron al homicidio sin arrepentimiento y aún simpatizan con esas prácticas a través de cómplices proclives a la violencia llevando a las escuelas las enseñanzas que tergiversan la verdad, reduciendo al silencio la culpabilidad de los terroristas internacionales y lugareños? Sin embargo, hay una desproporción entre los progresos técnicos de la humanidad y su educación moral.

    Por otra parte, el terrorismo en el que descuellan hombres tenebrosos que viven provocando a nuestras naciones, habiendo desencadenado actos trágicos de violencia, son la consecuencia lógica de la barbarie. Y pensar que en Latinoamérica  se han multiplicado los reductos terroríficos y sus seguidores. El totalitarismo actúa en complicidad con los más perversos terroristas de Medio Oriente, caso de Ahmadinejad, presidente de Irán; en España con la ETA y, en Latinoamérica, con Hugo Chávez, presidente de Venezuela; Rafael Correa, presidente de Ecuador; José Daniel Ortega, presidente de Nicaragua; Fidel y Raúl Castro, gobernantes de Cuba que desde hace décadas tienen a su pueblo encadenado y sujetos a sus decisiones arbitrarias de condenarlos a la miseria y a la muerte en vida. Es incomprensible y ya despierta sospechas la amistad con estos totalitarios criminales que mantiene el presidente de Brasil Lula y la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.

    La democracia no debe justificar ni recompensar a los pueblos terroristas y a sus “líderes” inflexibles y dogmáticos. Con estos individuos malignos, perversos y autoritarios que creen saberlo todo, no hay progreso material ni moral y humanitario.

    Hay que asegurar en los planes para las escuelas secundarias un máximo de formación humana y esto, no a costa de la especialidad elegida sino en su beneficio, pues gracias a las actividades diversas que se promueve en la reforma educativa el joven alumno debe adquirir seguridad, comprensión y claridad.

    La escuela no debe lesionar la particularidad espiritual del alumno adolescente permitiendo la irresponsabilidad, el libertinaje, la indolencia e indiferencia. Hay que dotar a nuestra época de valores precisos de cultura que restablezcan la educación derrotada. Hacerse culto hoy es conocer con clara conciencia la condición histórica de nuestra época. Esta es la divisa de los que viven reflexionando y creando autodefensa para no sucumbir frente al totalitarismo. No hay que buscar un amo que prescriba lo que hay que pensar, hacer y omitir.

    La intervención de la escuela, especialmente, en el ciclo secundario, es posible hacerle comprender a los alumnos que el proceso de su formación está ligado a la comunidad en la que vive y penetra en su conciencia, su conducta y su sensibilidad.

    La fortaleza de los jóvenes reside en no renunciar a su particularidad, originalidad ni al desenvolvimiento crítico de las disposiciones personales. Así los contenidos de la comunidad cultural serán enriquecidos para el logro del más amplio y alto crecimiento de su personalidad.

    En medio de todas las influencias sanas o negativas debe sobresalir la fuerza de la escuela secundaria cuya función formativa dará madurez y plenitud al que educa concientemente, favoreciendo el desenvolvimiento de los rasgos singulares de la personalidad individual.

    La escuela secundaria debe complementar sistemáticamente la educación espontánea de la sociedad, dándole a cada joven un contenido espiritual mayor y enseñando al que se educa el esfuerzo y el respeto a las normas y disciplinas.

    Una reforma de la educación debe estar precedida de una transformación social profunda para que perfeccione la formación básica de la comunidad en que se vive. De lo contrario avanzará la selva donde el más fuerte devora al débil.

     

     

     

    Nélida Rebollo de Montes, Profesora y periodista, distinguida con el Premio Benefactora de la Cultura. Ingresó en la Academia Provincial de la Historia con el trabajo titulado “Mujeres de mayo y prácticas electorales de 1816”. Con el voto unánime ingresó a la Sociedad Argentina de Escritores, institución que la distinguió con la “Pluma de Oro”, con la “Faja de Honor” y el “Gran Premio de Honor”. Autora del libro “Nuestro Tiempo y Nuestras Razones”, que incluye artículos de su profesión periodística, afrontando la difícil tarea del comentario instantáneo sobre los acontecimientos que se suceden diariamente. La gente valora en ellos el estudio relevante sobre el presente. El libro figura en las Universidades de Yale, de Columbia y en el catálogo online de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos de Norteamérica. Su Ensayo “Rosalía de Castro. Antonio de la Torre : dos testimonios de la pasión poética” fue incluido en la Biblioteca de la Universidad de Santiago de Compostela de España, en la Biblioteca Pública de Nueva York y en la Universidad Stony Brook de Nueva York de Estados Unidos de Norteamérica. Fue galardonada, en 1986, con el premio internacional “Honoris Causa”, otorgado por la Acción Católica Argentina con sede en Los Ángeles, Estados Unidos de Norteamérica. En el mismo año, la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de Estados Americanos (OEA) la premió en el año internacional de la Paz. Fue elegida, en 1990, “Ciudadana Ilustre” de la Municipalidad de la Capital de San Juan y condecorada, en 1994, por el Diario la Razón. El Centro de Artistas Plásticos de San Juan la consagró, en el mismo año, “Benefactora del Arte”. Tres veces premiada, en 1997, 2001 y 2005, por ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas de la Argentina) y, en 1990, con el “Santa Clara de Asís”.

    La Dra. Rebecca Ann Bill de la Universidad de Stanford de California, Estados Unidos, contratada por FORES (Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia de la República Argentina) consultó como fuente de de información un artículo periodístico de la Profesora Nélida Rebollo de Montes (argentina) titulado “La Suprema Corte de Justicia en la Presidencia de Mitre” y un libro del Dr. Harold J. Berman (estadounidense) de la Universidad de Cambridge y profesor emérito de la Universidad de Harvard. De ambos autores la Dra. Bill utilizó datos para su obra de investigación “Medición de la autonomía judicial. Juzgado Federal de primera instancia en lo penal de la República Argentina”.


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    Esta noticia fue publicada el Domingo, abril 11th, 2010 a las 23:35 bajo la sección Educación, Opinión. Puedes seguir cualquier respuesta a esta noticia mediante de RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, o seguirla desde tu propio sitio.

    There are currently 2 respuestas to “El nuevo bachillerato debe combatir también la pobreza moral, la falta de vida interior y la ausencia de fe en los valores supremos. Por Nélida Rebolla de Montes”

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    1. 1 On mayo 4th, 2010, Dr. Juan Carlos Schurig Terraf said:

      Por la mañana aguarde la inspiración, al medio día, espere un guía, y por la noche busque el pleno entendimiento de la senda que ha recorrido.

    2. 2 On mayo 9th, 2010, Dr. Juan Carlos Schurig Terraf said:

      La miseria espiritual es la peor de todas las miserias

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