La Argentina mediática rinde homenaje al juez Garzón. Por Rafael Bulacio
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La Argentina mediática rinde homenaje al juez Garzón. ¿Seremos tan cholulos los argentinos para rendir homenaje a un juez que está procesado en su propios país y corre el peligro de ser destituido? Para nuestra cultura popular, el mérito mayor de una persona, es aparecer frecuentemente en la pantalla chica, y no caben dudas de que el magistrado español es un malabarista experto en el manejo de las cámaras y los micrófonos. Garzón se hizo mundialmente famoso por la espectacularidad de sus procedimientos, muy bien cubiertos por la prensa, lo que lo convirtió en una estrella de los medios de comunicación.
Pero su misma fama y la necesidad de mantenerse en un primer plano ante la opinión pública, le jugaron una mala pasada. Sus excesos, avanzando por encima de las leyes, provocaron que el Tribunal Supremo de su país haya tomado la decisión de procesarlo y suspenderlo, porque en España solo el Rey tiene corona.
Ya dedicamos a Garzón una nota en este mismo espacio, el viernes 14 de mayo, por lo que reiteraremos algunos párrafos extraídos de ella: “Garzón tiene abierta tres causas en su contra. Una, por el delito de prevaricato, al investigar las desapariciones y actos criminales del franquismo desde el 18 de julio de 1936 y durante los cuarenta años del régimen. La segunda causa se abrió contra el juez, por el patrocinio económico del Banco de Santander, durante la celebración de dos ciclos de conferencias en la Universidad de Nueva York entre 2005 y 2006; y luego, a su regreso, archivar una causa contra Emilio Botín, titular del banco.
La tercera causa, es por haber ignorado los correctos procedimientos procesales y vulnerado el derecho a la defensa e intimidad, al ordenar la intervención de las comunicaciones mantenidas en prisión por los cabecillas de una presunta red de corrupción vinculada al Partido Popular con sus abogados y otros letrados.
Recordemos que el prevaricato es un delito que consiste en que una autoridad, un juez en este caso, dicte una resolución arbitraria en una causa, a sabiendas de que dicha resolución es incorrecta”[i].
En España la opinión pública está dividida, para muchos Garzón es un héroe. Pero para muchos otros el juez estrella, ambicioso de protagonismo, se ha excedido y debe ser sometido a juicio, como corresponde en un estado de derecho. La portavoz del opositor Partido Popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó en oportunidad del procesamiento, que en una democracia “lo lógico es que funcionen las instituciones y se aplique la ley”. “Consideramos que cualquier persona, sea juez o sea cuál sea su profesión, está sujeta a la ley, y la ley se aplica a todos los españoles con absoluta igualdad.
Garzón está ahora en nuestro país. La prensa lo asedia, tanto como a él le gusta; los movileros y conductores televisivos, ignorantes de las causas por las que está procesado, le formularán preguntas complacientes, lo que deslumbrará a la audiencia cholula. Esto es lo que espera el juez estrella, que se aleja de España en cuanta ocasión se le presenta. Es que en su propio país, lógicamente, se siente incómodo.
“Reflexiones sobre la Actualidad” análisis de Rafael Bulacio, irradiado por las ondas de Radio del Plata Tucumán, 93,9 Mhz; Millenium Tucumán, 97,7 Mhz; y Spika Tucumán, 89,1Mhz.

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publicado el julio 19th, 2010 a 21:39